Mirar la realidad de la sociedad nos demuestra como estamos en materia de ética, moral y valores inculcados desde la cuna y que nos dan la idea de que tan responsables somos en nuestra sociedad. Pues cada día se ve el poco respeto que se tiene por el prójimo y por la familia que es la base de la sociedad.
Como hemos visto en nuestro propio barrio, sitio de trabajo o de estudio, siempre prima la falsedad y la mala conducta que se tiene en cuanto a respetar las ideas y los principios de cada uno, sin importar su credo raza o religión, la principal creencia de una persona y que se pone por encima de su propia sociedad y en ocasiones hasta de su propia familia.
La convivencia con los demás debe ser infundida desde la misma casa, porque un hogar sin principios es un lugar sin cariño hacia sus integrantes y un degradante de la familia, es por esto que vemos casos de gente en las cárceles y en sitios de dudosa reputación.
La educación es un factor fundamental para calmar el vacio ético de la sociedad, pues se inculcan muchos valores y mucho conocimiento en cuanto a cómo funciona la comunidad, cuáles son sus fallas y sus fortalezas para no decaer en un mal absoluto.
Las escuelas rigen su conocimiento en sus alumnos y de ellos depende recibir esa educación de una manera adecuada, pues como sabemos depende de cada uno aprender y poner en marcha los valores aprendidos a lo largo de la vida.
En cuanto a la ética empresarial, vemos que en las compañías sobresale más la necesidad de dinero que la protección de los valores y la defensa por los principios, sin tener en cuenta que se pueden presentar disputas por estos comportamientos. Y la sociedad colombiana no es muy tolerante con los cambios que desarrollen las compañías y menos si estas actitudes los perjudican, es por esto que se ven problemas de orden público en de una otra manera nos afectan a todos y nos dan la ilusión de ser un país con pocos valores éticos.
La violencia en Colombia ha sido un factor que ha afectado el desarrollo cultural del país en cuanto a los valores, pues se han ido decayendo hasta llegar a un punto en el cual los colombianos no nos importar que pase con los demás. No nos hemos creado esa conciencia de ayudar y de colaborar a los más desprotegidos o afectados por la guerra.
En nuestra sociedad es muy raro el concepto de ética y lo vemos como una cosa la cual debemos tener, pero nunca la ponemos en práctica, la ética y la moral están pasando a un segundo plano, las leyes no se están cumpliendo y esto nos arrastra a ser una sociedad de que no valora lo que tiene y lo destruye sin importar su importancia.